jueves, 7 de enero de 2010

Comienzo de año con fuerza

El año que terminó hubo momentos álgidos de costura y otros no tanto... Fué casi al final cuando me atreví a entrar en el cuarto de costura. Fué cuando hice el costurero de viaje que ayer, día de Reyes, le di a Joana. Le encantó y busca donde colocarlo en su casa para que las visitas lo vean. Esto y que Pepi me encargara uno igual me animó muchisimo a seguir cosiendo.



También fue ayer cuando mi sobrina Paula M. (4 años) recibió su neceser "Tilda" que para variar un poquito cambié el angelito del diseño original por un caracol. Dentro le metí un cepillo del pelo y algunas cosillas mas; y el resultado fue que cuando lo vio dejó de lado todos los juguetes y comenzó a peinarse durante un rato de mas de una hora. Su madre intenta quitárselo para guardar sus "pinturas"...




Y los Reyes Magos me han traído el libro "Labores decorativas para la casa" de TONE FINNANGER,



miércoles, 30 de diciembre de 2009

Y se acaba otro año...


3,2,1, A COSERRRRRRR!!



Hola a tod@s!
Dando una vuelta por el ciberespacio me he encontrado con un SAL para realizar en enero que es muy chulo y fácil de hacer.
Dianet propone el quilt de cestitas rellenas de animales y flores que podéis ver a la izquierda. El día 5 de enero es la fecha tope para apuntaros. ¡¡ Ánimo!!

miércoles, 2 de diciembre de 2009

Hi-Tec de la costura



Hace unos días que se me han cortocircutado las neuronas y estoy valorando el adquirir una máquina de coser con la que pueda bordar esos alfabetos maravillosos que veo en tantas labores, o esos dibujos tan lindos con los que decorar los detallitos que tanto me gusta hacer o alcolchar los trabajillos de patchwork .


Creía que la investigación sobre máquinas de coser sería mas sencilla, pero una vez puesta a ello me he dado cuenta de lo complicado que es comprar una maquina de coser. Porque claro, no se trata de una maquina de coser que haga pespunte y ya está, las de hoy hacen de todo, pero de todo, todo. Viendo algunos de los vídeos demostrativos te quedas anonadada y dices yo quiero esaaaaaaaaa, pero esa tiene una cifra con la que casi te da para cambiar el auto que se cae a pedazos...o arreglas la gotera del desvan o pagarte las vacaciones de los próximos tres años...o..uffff

Después viene cuando te pones a leer detenidamente las prestaciones y te encuentras con un montón de términos que desconoces, un montón de abreviaturas, de palabras en ingles y hasta palabrejas que mas que a coser te suena a ordenadores.
Las manos comienzan a temblar y los ojos te hacen chiribitas como las que hacia aquella actiz...o era cantante... da igual... estas a punto de caer al suelo...
Sin superar esta fase, porque ¿pa qué estrujarse el coco? ya veremos cuando vea al vendedor que me cuenta...; viene cuando te da por mirar la lista de accesorios de las maquinitas.... AAAyyyyy Deu Meu!!!!!! y ¿¿ encima de gastarme un potosí tengo que comprarme todos estos cachibaches para poder hacer un tapetito para la mesa camilla??? ¿Y onde lo guardo toooooo????
Mi red neuronal se encuentra en situación de coma!!! Ella que se cortocircuitó y por eso se le ocurrió plantearse comprar un trasto de estos y después de topetarse con tantas barreras infranqueables... Ella que no tenía a mano un sherpah de la ingeniería... , ¡¡¡espero que reversible!!!!
A la espera de opiniones y consejos de las amigas expertas en la Hi-Tec de la costura... aquí estaré... cuidando de Ella...

domingo, 29 de noviembre de 2009

Costurero de viaje



Hacía tiempo que había visto en algún sitio uno de estos costureros tan monos en los que puedes guardar lo mas imprescindible para esos apurillos en los que a veces nos encontramos cuando estamos lejos de casa.



Unas viejas telas que me regaló Joana, un poco de investigación por vuestros blogs y una pequeña dosis de creatividad propia de la que últimamente escaseo, hicieron que saliera este costurero en el que se puede guardar un poco de casi todo.



Para ser el primero no ha quedado nada mal...¿no os parece?

sábado, 21 de noviembre de 2009

La aguja oxidada y el dedal perdido




Ayer volvía a coger la aguja, que oxidada no traspasaba la tela. Cuando cogí la tijera para hacer unos cortes, mis dedos se volvieron torpes y ella se reveló haciéndolos desfilachados. Todo era un caos en mi cuarto de costura. El dedal ha desaparecido, creo que se ha cambiado de cuarto. Los hilos se habían enmohecido en el interior de una lata vieja. A la canilla de la máquina se le había ido el brillo del acero. Las telas estaban revueltas. Seguramente habían querido salir de sus cajas y se pelearon entre ellas... Los lápices se habían quedado aletargados y no marcaban la tela... Qué tristeza me dio ver que todo aquel mundo que tan vivo estuvo en un tiempo, ahora estaba triste y adormecido... Quité el polvo, engrase la máquina. Coloqué las telas. Ejercité mis dedos. Y me puse manos a la obra. Un nuevo proyecto!!! Después de tantos meses sin ánimos para coser, hoy lograba levantarme para hacer lo que tanto me gusta y había abandonado.
Pensando en los regalos de Navidad, se me ocurrió la idea de hacer un costurero de viaje. Así que previamente al desastre que me encontré después, comencé a buscar entre todos vuestros blogs ideas para hacer un costurero de viaje. Una idea de aquí , una idea de allá y aquí estoy manos a la obra...


En cuanto lo tenga acabado os lo enseñaré.

viernes, 10 de julio de 2009

"Marylou"


Un hombre estaba sentado tranquilo, leyendo el periódico, cuando su mujer, furiosa, llega de la cocina y le salpica una hostia con una sartén que casi le revienta la cabeza.

- ¡Por Dios! ¿Pero, qué coño te pasa?

- ¡¡¡Es por el papelito que encontré en el bolsillo de tu pantalón, cabrón, con el nombre de "Marylou" y un número!!!

- Joder, cariño... ¿te acuerdas del día que fui a los caballos? Pues Marylou era el caballo al que aposté, y el número es cuánto estaban pagando por la apuesta.

Satisfecha, la mujer se retiró pidiéndole disculpas.

Días después, estaba él nuevamente sentado tranquilo, cuando recibe otra soberana hostia, pero esta vez con la olla a presión.

Aturdido y cabreado le dice:

¡¡¡¡¡¡COJONES, pero se puede saber qué coño te pasa¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

Nada, cariño. Tu caballo al teléfono